Casa del Tibet

EL PAÍS: El país de las nieves

EL PAÍS: El país de las nieves

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POR MARÍA PILAR PARENTE Y ROBERTO CARLOS MIRAS
Jueves 18 de julio de 2019

En su momento, la designación de Pekín como sede de los Juegos Olímpicos hizo que el País de las Nieves estuviese de actualidad. Guy Sorman analista político de reconocido prestigio y autor entre otros de “El genio de la India” (Editorial Kairos) publicaba un ensayo en donde explicaba su manera de ver China y a sus gentes durante un año, “El año del Gallo. Chinos y rebeldes” (Editorial Gota a Gota). Pero, actualmente más de 130.000 refugiados tibetanos viven principalmente en la India y en innumerables comunidades de Nepal, Suiza, Reino Unido y Estados Unidos y en otros 30 países más entre los que se encuentra España.

La población tibetana en el año 2008 apenas alcanzó los seis millones de habitantes, distribuidos por un territorio de 2.200.000 kilómetros cuadrados y 28 tibetanos se inmolaron por la represión que están sufriendo por parte de China. Muchos monjes y monjas han protestado quemándose a lo bonzo en distintas provincias chinas. Y a unos 1370 metros de altura nos encontramos en la ciudad de Dharamsala, “la pequeña Lhasa” en el norte de la India. Lugar en donde tiene su residencia el actual Dalai Lama. Más de 3000 tibetanos han hecho de este pequeño rincón su lugar de residencia. De todas las partes del mundo vienen viajeros para poder tener una audiencia con el “Dios Rey”

Muchos de estos tibetanos viven en el núcleo urbano de Mc Leod Ganj que se ha convertido en un agitado centro comercial. Cerca del Monasterio Namgyal y auspiciado por Jetsun Pema, hermana del Dalai Lama, nos encontramos con uno de los tres conventos en donde se encuentran 160 monjas tibetanas, muchas de las cuales llegaron tras sufrir muchas privaciones. En el año 1973, bajo la supervisión del Departamento de Cultura y Religión del Gobierno Tibetano en el exilio se creó la Sociedad de Educación Budista Geden Choeling. Y por este lugar en el noroeste de la India han pasado más de 5000 niños y en la actualidad han formado más de treinta hogares, dos residencias y colegios en donde viven internos alrededor de 1200 niños que estudian tres idiomas: tibetano, hindú e ingles. La ciudad es un hervidero. “Y fue a raíz de una disputa, cuando el Tíbet rompió prácticamente las relaciones diplomáticas con China entre 1915 y 1945. Tenía un Gobierno y mantenía relaciones con varios países extranjeros – explica Matthieu Ricard, monje budista, traductor del Dalai Lama, e hijo del desaparecido Jean Francois Revel-, en 1949 invadieron militarmente el Tíbet comenzando por el este, la región de Kham. La invasión fue brutal. Y con el tiempo quedó claro que iban a conquistar el Tíbet”. Ya antes de la Revolución Cultural se destruyeron seis mil monasterios, casi la totalidad. Las bibliotecas fueron quemadas, las estatuas rotas y los frescos destrozados. Quizás haya sido este el motivo por el cual el escritor Javier Moro con varios libros de denuncia en su haber publicó, “Las montañas de Buddha”, (Seix-Barral) en donde a través de dos de sus protagonistas contaba una historia real. “Junto a un grupo de personas formamos una agrupación para la defensa y libertad del pueblo tibetano. La situación está muy mal. El Dalai Lama se reunió con nosotros en su habitación diciéndonos que había que denunciar, pues están pasando cosas que no se cuentan. Hemos creado una página www.tibetcat.com en donde informamos por la lucha de un Tíbet libre e independiente. En este libro que está en la calle, cuento la situación verídica de dos mujeres jóvenes que se unen a un grupo de refugiados para cruzar, por la noche las más altas cumbres del mundo” El gobierno tibetano en el exilio no cesa de repetir que en el Tíbet se está produciendo un genocidio cultural. ¿Es cierto?, ¿se prohíbe el estudio de la lengua tibetana?, ¿hay libertad religiosa?, ¿y libertad política? Estas son algunas de las preguntas a las que responde, Iñaki Preciado Idoeta, traductor y Doctor en Filosofía por la Universidad Autónoma de Madrid, así como gran conocedor del pueblo tibetano, pues desde 1996 ha hecho del Tíbet su lugar de residencia. Y entre sus trabajos, podemos citar: “En el País de las Nieves” (Martínez Roca) o la primera versión de la “Vida de Milarepa” publicada por Anagrama y ahora reeditada por Miraguano “En lo que respeta a las libertades, no se debería confundir la política con la religión. Es cierto que en el Tíbet no existe una libertad política para reclamar la independencia. A los tibetanos no se les reconoce el derecho a decidir su destino como pueblo. Ahora cuando hablamos de libertad religiosa: la proporción de monjes y monjas que hay en el conjunto del territorio tibetano trasladada a la población española de hoy sería equivalente a un millón de religiosos. En el distrito de Serta (Sochuan) hay una universidad monástica donde viven 8000 monjes y monjas; y en otros lugares hay monasterios con 2000 y 3000. El inglés se imparte en clases nocturnas, a menudo por misioneros norteamericanos” José Elías Esteve Moltó, Doctor en Derecho, tras una larga temporada de estudio- ha realizado el mejor trabajo a nivel internacional sobre este tema: “El Tíbet. La Frustración de un Estado” en donde analiza la situación de un pueblo. Y se hace muchas preguntas: “Por qué el Tíbet en el año de la ocupación en 1949 era un Estado según el Derecho Internacional y, como consecuencia de ello, toda la ocupación china es ilegal? O ¿cual ha sido la acción del Gobierno chino desde la mitad del siglo pasado hasta la actualidad sobre el pueblo tibetano?” José Elías Moltó-, nos deja una reflexión: “No querían denunciar sus propios hechos, sus propias torturas ante el juez. Al entrar en prisión lo primero que hicieron fue torturarles y no querían denunciar- aquí en España, en la Audiencia Nacional-, pues pensaban que a sus torturados les iban a hacer lo mismo que les han hecho a ellos…”

TENZIN GYATSO, SU SANTIDAD EL DALAI LAMA

Tenzin Gyatso, Su Santidad, el 14º Dalai Lama, es el líder espiritual y temporal de seis millones de tibetanos. Nació el 6 de Julio de 1935 en el seno de una familia de campesinos del pequeño poblado de Takster, en el noroeste del Tíbet. Con dos años –fue reconocido-, de acuerdo a la tradición de su país como la reencarnación del anterior Dalai y por consiguiente la reencarnación de Avalokiteshavara, el Buddha de la compasión. En 1950 cuando el Tíbet fue amenazado por China, recayó sobre él la jefatura del Estado. La política de Pekín en el Tíbet Occidental dio origen a alzamientos populares en pro de la independencia. En 1959 su Santidad se marchó a la India en donde a partir de 1960 presidio el gobierno en el exilio. En 1963, como modelo para un Tíbet libre, promulgó una constitución democrática basada en el budismo y la declaración Universal de los Derechos Humanos. Ha recibido distintas distinciones y varios premios internacionales, incluido el Premio Nobel de la paz en 1989.

NACIMIENTO DEL BUDISMO TIBETANO

El budismo llegó al Tíbet hacia el año 650. Una religión nativa conocida como bon se practicaba en dos formas: una era sacerdotal al servicio de los primeros reyes, gobernantes sagrados. La otra era una religión de los chamanes de las comunidades rurales. Éstos eran adeptos religiosos cuyas habilidades consistían en el control de deidades y espíritus locales. La mayoría de los chamanes del noroeste de Asia reforzaban sus ritos con danzas, canciones, tambores y amuletos. Con la llegada del budismo ciertos aspectos del bon fueron absorbidos.

Mc Leod Ganj
Mc Leod Ganj (Foto: Roberto Carlos Miras)

Data noticia: 
Friday, July 19, 2019
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