Sin negatividad gracias a los monjes tibetanos

Los monjes, en plena puja de purificación

Los monjes, en plena puja de purificación

Larazon.es

Desde el Tíbet y con el beneplácito del Dalai Lama, su líder espiritual, los monjes del monasterio Gaden Shartse están de gira por nuestro país para compartir su filosofía y las actitudes budistas dentro del denominado Octavo Tour Mundial de la Paz Interior.
En Madrid tenían programadas más de 20 actividades que se han desarrollado durante el mes de febrero en distintos puntos de la capital. Iniciaciones, actividades culturales, purificaciones, consultas médicas tibetanas, psicosanaciones, consultas de astrología tibetana o conciertos… estos monjes son capaces de purificar el medio ambiente, de despertar el potencial espiritual de cuantos les rodean o de armonizar las energías interiores, entre otras muchas labores.
Todo ello lo hacen tal y como les encomendó el Dalai Lama cuando partieron del monasterio en el que viven junto con otros 1.500 monjes. Su líder les dijo que deben transmitir la paz, la armonía y la compasión por todo el mundo.
Sin duda, una de las principales actuaciones de este grupo de lamas tibetanos dirigidos por el Venerable Geshe Larampa Nagwang Tsering (el maestro que dirige el grupo que ha llegado a Madrid), tuvo lugar en la plaza del Dos de Mayo. Allí, los maestros de cantos sagrados y danzas se propusieron realizar una purificación del medio ambiente. Contaban que el principal problema que tenemos en Occidente es la mente negativa de la gente y que estos pensamientos adversos son los que producen la contaminación.
Una vez puestos en materia, para llevar a cabo su misión, aseguraron que eliminarían la energía negativa de la plaza y de la mente de todos los curiosos que presenciaron la ceremonia, sustituyéndola por energía positiva. Es decir, su ritual se sustenta en la limpieza de la mentalidad negativa. El mensaje lo explicó con criterio el propio maestro, que ratifica que «el medio ambiente nos enferma, por eso lo tenemos que purificar».
Por su parte, Carmen,  que colabora con la visita de los lamas a Madrid junto con la asociación Inkarri, aclaró que «esto hace que la plaza se vuelva más pacífica y calmada». «De hecho –continuó– ya estuvieron aquí hace tres años y se nota que la zona se quedó más tranquila», aseguró después de que en aquella ocasión también realizaran la misma ceremonia. Pero como no podía ser de otra manera, las opiniones son para todos los gustos. Itsasne, dueña de dos locales en la plaza, consideró escéptica que «este tipo de milagros no sé yo si serán verdad», mientras el maestro del grupo daba las gracias a los expectantes asistentes. «Ya sé que es energía, pero ya se verá si funciona o no», concluyó.
Eso sí, estos monjes quisieron dejar claro que no vienen aquí a cambiar de religión a ningún creyente, ni a hacer budista a nadie; simplemente a enseñar una manera de vivir basada en la paz interior y a divulgar la cultura tibetana, tal y como el Dalai Lama les ha encomendado. Para ello, pretenden reactivar y compartir el espíritu de la compasión universal, la paz interior, la unidad y el reencuentro de los hombres que conforman las distintas tradiciones sagradas de Oriente, América y Europa.
Asimismo, el dinero que recauden en la gira irá destinado en su totalidad a cubrir los gastos básicos de los monjes que conviven en el monasterio con ellos.

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